Texto: Ezequiel Narcisi, Salta, Argentina
En Salta, a 4.200 metros de altura sobre el nivel del mar y muy por encima de las nubes, hay un pueblo llamado El Palomar. En él habitan alrededor de 200 indígenas, cuyas vidas enteras giran en torno a lo único que abunda en el lugar: naturaleza.
Desde su economía basada en la papa y la oveja hasta su fe inspirada en la Pachamama, los habitantes de El Palomar viven en contacto directo con una naturaleza quizás no tan generosa como la de la Pampa húmeda, pero igual de imprescindible.








