Los problemas de medio ambiente están íntimamente ligados con un modo de vivir y de organizarnos poco sustentable. Las advertencias ecológicas indican que esto ejerce (y ejercerá en el futuro) un impacto negativo en los escenarios naturales. ¿Cuáles son las problemáticas más acuciantes para el planeta hoy?
Texto: Juan Alberto Gómez
Cambio Climático
Aunque naturalmente el clima cambia por diversas causas de índole científica, también las acciones humanas tienen una repercusión en el estado climático. La contaminación producida por el hombre implica cambios en la composición química de la atmósfera que hacen que el efecto invernadero se refuerce o intensifique. Las razones de esto son la quema de combustibles fósiles para la generación de energía, las actividades como la agricultura (a través del uso de fertilizantes) y la ganadería (por la liberación de metano en la digestión de los rumiantes) y la deforestación (la quema de bosques libera grandes cantidades de dióxido de carbono hacia la atmósfera). Las consecuencias ya están a la vista. En Latinoamérica, como producto del cambio climático, se puede observar un ascenso del nivel del mar; las zonas costeras y los Estados que son islas son los más vulnerables, ya que sus costas se inundarán o perderán superficie. Entre otros efectos negativos, también la mayoría de los glaciares en Perú, Bolivia y la zona patagónica de Argentina se están retrayendo: esto significa menor acumulación de agua dulce continental.
Uso de energías
La quema de combustibles fósiles es el procedimiento más utilizado para la generación de energía. Este tipo de recursos son escasos y no renovables, y además perjudican a la capa de ozono como resultado de los gases tóxicos que liberan al ser quemados. Las alternativas energéticas que se analizan son: la eólica (a través del uso de la fuerza que generan los vientos) y la solar (a través de la radiación que emite el sol). Además está la biomasa, que procede de plantas, madera, residuos agrícolas y del estiércol, con la que se pueden producir biocombustibles. Sin embargo, estas alternativas están en debate, ya que, por ejemplo, en el caso de la biomasa, las vías para conseguirla se consideran contaminantes. También está en debate el uso de energía hidroeléctrica, ya que para su generación (a través de represas que transforman la fuerza de los ríos en energía) se modifican múltiples ecosistemas.
Residuos sólidos urbanos
Al generarse cada vez más basura sin planes de mitigación de los efectos negativos de su acumulación, los gases que liberan los residuos sólidos urbanos perjudican la capa de ozono, además de afectar la calidad de vida de los habitantes de los barrios cercanos a los basurales. A futuro, además, se plantean otros problemas como la planificación de lugares óptimos para albergar la cantidad creciente de residuos en producción. La manera de realizar la degradación de residuos debe estar ligada a políticas de separación de la basura de acuerdo con su composición química, y a la creación de centros que reciban cada clase de desecho para su posterior reciclado.
Desertificación
El monocultivo de alimentos estimulado con fertilizantes hace a la tierra menos productiva. Este desgaste también se acelera por la falta de rotación de los cultivos para que la tierra “descanse”. También el cambio climático hace que ciertas regiones sean menos productivas, ya sea porque los niveles de precipitaciones bajan año a año o porque la acción de los vientos erosiona los suelos. Cuando se pierde la cobertura vegetal de la tierra por medio de la explotación agrícola extensiva de la tierra es cuando ésta comienza a perder fertilidad, y la consecuencia lógica es la escasez de alimentos.
Contaminación de los ríos
Muchos residuos terminan desembocando en lagos, lagunas y ríos destruyendo fuentes de agua dulce, además de perjudicar los ecosistemas que circundan. Al mismo tiempo, debido a derrames de petróleo de barcos muchas costas se ven perjudicadas, como las especies de flora y fauna que las habitan. También, con una explotación minera que no mide sus impactos ambientales, sumado a la inyección de aguas residuales sin un destino adecuado, muchas fuentes de agua subterráneas pierden utilidad para el consumo. Aquí se combinan tanto el problema de la escasez de agua para potabilizar como el de la acumulación de residuos.
Fuentes:
Inés Camilloni, Dra. en Ciencias de la Atmósfera – CONICET - UBA
Foro de Buen Ayre
Greenpeace Argentina



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