Desde hace mucho tiempo el derecho a la vivienda digna es una deuda pendiente
para Argentina y Latinoamérica. La cantidad creciente de personas que
viven en ciudades marca una tendencia y plantea un desafío: cómo organizar y
desarrollar lugares adecuados para las actuales y próximas generaciones.
Texto: Juan Alberto Gómez / Foto: Karen Eliot
Según la Declaración de los Derechos Humanos (proclamado el 10 de diciembre de 1948, en la Asamblea General de las Naciones Unidas) “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”. El acceso a una vivienda digna es un derecho, y cómo tal, también está contemplado en la Constitución Nacional (art. 14 bis). Pero, ¿qué requisitos debe cumplir una vivienda con esta condición?
En el Año Internacional de la Vivienda Para Personas Sin Hogar (1987) se desarrolló una Estrategia Mundial para la Vivienda hasta el año 2000, en donde se establecía como concepto de vivienda: “disponer de un lugar donde poderse aislar si se desea, con espacio adecuado, seguridad adecuada, iluminación y ventilación adecuadas, una infraestructura básica adecuada y una situación adecuada en relación con el trabajo y los servicios básicos, todo ello a un costo razonable”. Además, esta Estrategia Mundial ratificaba que “todos los ciudadanos de todos los Estados, por pobres que puedan ser, tienen derecho a esperar que sus gobiernos se preocupen de sus necesidades en materiade vivienda y que acepten una obligación fundamental de proteger y mejorar las casas y los barrios en lugar de perjudicarlos o destruirlos.”
Según fuentes oficiales, más del 35% de las personas en Argentina tienen viviendas con déficit de servicios cloacales o sanitarios. En la Ciudad de Buenos Aires, particularmente, hay más de 500.000 personas que viven en casillas, villas, conventillos o en casas en estado de construcción.
“Hay una crisis estructural de la vivienda muy significativa en todo el país” asegura Rodolfo Di Filippo, Presidente de la Comisión para la Vivienda de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. “Existen problemas con el acceso a créditos y el aumento inmobiliario, que se dedica a edificar complejos habitacionales de lujo. Hay que convencer a los accionistas y constructores de que construir edificaciones para la clase media es redituable.”
También existen problemas en cuanto al alquiler de habitaciones de hoteles o pensiones, en las que hasta familias enteras viven juntas en una sola habitación. Muchos cobran más de 800 pesos el alquiler, “pero el verdadero problema está en que esas familias no tienen una garantía (que es lo que se exige en los alquileres de departamentos) para conseguir una vivienda mejor, y es el Estado quién debería salir como garantía”, plantea Di Filippo.
No sólo el acceso a servicios es un parámetro para medir el bienestar de las personas en una ciudad. “Que el Estado se ocupa (de los problemas de vivienda), se ocupa, pero no coincidimos en los criterios y la visión de estos escenarios porque en la forma en que hacen sus programas no tienen en cuenta problemas fundamentales como la crisis energética y el cambio climático”, asegura Gustavo Ramírez, Presidente del Proyecto Gaia, un pueblo diseñado, construido y sustentado sobre principios que se encuentran en armonía con el ecosistema circundante, es decir, una ecoaldea. Desde Gaia, Ramírez impulsa cursos de permacultura, es decir, de construcción de viviendas con recursos no dañinos para el medio ambiente.
Para el presidente de la Comisión de Vivienda “aún estamos resolviendo problemas de infraestructura básicos, como redes cloacales para villas y otros asentamientos, por lo que no estamos pensando en energía renovable aún”, y admite que no hay proyectos de ley que tengan en cuenta estos criterios, ya que todavía “se está tratando de cumplir con los requerimientos mínimos en materia de vivienda”.
Los compromisos a la larga se amontonan, como las personas en las ciudades: en Argentina el 90% de la población vive en estos aglomerados.
El sector inmobiliario, las entidades crediticias, las medidas micro y macroeconómicas, sociales y políticas del Estado tienen un desafío pendiente.
Más información
Asociación Civil Gaia
www.idealist.org/es/org/151819-134
http://www.gaia.org.ar
+Organizaciones
Asociación Para la Vivienda Popular y los Servicios (Colombia)
Servimos de capacitadores, asesores en el fortalecimiento de entidades sin animo de lucro y proveemos vivienda digna a los pobres por el sistema de autoconstrucción.
www.idealist.org/es/org/115537-160
Oportunidades de voluntariado
Responsable comunicación externa – Plan Techos (Argentina)
El responsable de la comunicación externa se encarga de: definir varios grados de comunicación para los socios, definir los contenidos del sitio web y del boletín bimensual, redactar informes y cartas de agradecimiento para los donantes padrinos de familias o barrios.
www.idealist.org/es/volunteeropportunity/147613-160

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